Bioseguridad en granjas con gallinas libres de jaula

La bioseguridad, palabra compuesta por "bio" (vida) y "seguridad" (protección), se traduce en un conjunto de medidas preventivas que protegen la vida y la salud de las gallinas. Su objetivo es mantener el control de riesgos en la granja, evitando exposición biológica, física o química.
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En el entorno de una granja libres de jaulas, es crucial entender que la libertad no significa descuido; de hecho, se requieren medidas específicas de prevención sanitaria. Ahora, exploremos de manera sencilla y práctica qué implica la bioseguridad y cómo se aplica en granjas avícolas.

¿Qué es la Bioseguridad?

La bioseguridad, palabra compuesta por “bio” (vida) y “seguridad” (protección), se traduce en un conjunto de medidas preventivas que protegen la vida y la salud de las gallinas. Su objetivo es mantener el control de riesgos en la granja, evitando exposición biológica, física o química. Estas medidas se integran a través de rutinas y hábitos, como higiene, orden, disciplina, manejo ambiental, enriquecimiento y acciones preventivas (vacunación, desinfección, desparasitación), todo destinado a asegurar un bienestar óptimo para las aves.

Bioseguridad en Sistemas Libres de Jaulas (SLDJ)

En los sistemas de crianza que respetan el bienestar animal, como en los libres de jaulas, se acentúa la importancia de las medidas preventivas. Al estar al aire libre, las aves enfrentan más riesgos, desde enfermedades y parásitos por tener más interacciones con heces, aves silvestres y depredadores, este cuidado determinará si las aves gozan de bienestar. 

Además, es esencial mantener la infraestructura en buenas condiciones para permitir una limpieza adecuada y desinfección. Esto incluye acciones como barrer, limpiar pisos, paredes, techos, mallas, puertas, tuberías y cortinas, eliminando basura, polvo y telarañas. Los protocolos de bioseguridad deben estar disponibles para todo el personal y quienes visiten la granja.

Aspectos Clave de la Bioseguridad en SLDJ

Dentro de la granja, el espacio que utilizan  las aves debe ser exclusivo y aislado de otras producciones y especies animales. Es vital mantener distancia de otras granjas vecinas y lugares como centros poblados, plantas de faenamiento o incubadoras. 

El ser humano, especialmente los trabajadores, se identifica como el principal agente transmisor. Medidas cruciales incluyen la restricción de acceso, el uso de indumentaria exclusiva y la prohibición de ingreso de animales, vehículos y personal no autorizado.

Otra  medida importante es la utilización de pediluvios (fosas de desinfección) para evitar el ingreso de agentes patógenos, en caso de visitantes, puede haber dos opciones: proporcionarles indumentaria esteril, o la desinfección de su indumentaria, con el uso de desinfectantes por aspersión.

Es imperativo tener un calendario de vacunaciones y desparasitaciones (externa e interna), manteniendo un registro detallado del manejo de la granja.

Las consideraciones diarias incluyen factores ambientales como temperatura, humedad, concentración de amoníaco, ruido, falta de agua y vientos fuertes.

Control Ambiental: Ventilación, Temperatura, Humedad y Estiércol

En cuanto al control ambiental, la ventilación natural es común e igual al de las granjas avícolas con enjaulamiento. Se debe prestar atención a vientos fuertes, se recomienda el uso de cortinas, la ventilación previene la irritación de las mucosas del sistema respiratorio, por amoniaco. 

Mantener una temperatura constante entre 18-24°C es esencial, con registros diarios y ajustes en caso de bajas temperaturas, ajustándose a través de calentadores fijos o portátiles.

El control de la humedad es crucial para la salud de las gallinas, especialmente durante las noches. Hay que evitar la acumulación de heces y amoníaco. Para lograrlo, se puede utilizar viruta, ayuda a mantener seca la cama o  área dentro de los galpones, las concentraciones altas de amoniaco se previenen con una buena ventilación y renovación regularmente de la cama o área del galpón.

El manejo adecuado de estiércol, mediante sistemas de compostaje o lombricultura, es esencial para evitar la acumulación de desechos biológicos y contribuye a la regeneración del suelo en el exterior. Se debe pensar en sistemas comunes o simples de compostaje o lombricultura, para generar abonos naturales y regenerar los suelos .

También otras consideraciones  de la bioseguridad es el agua destinada a las aves debe ser analizada y sanitizada, siguiendo procesos de cloración, radiación UV y ozonización.  De ahí también la importancia de no reutilizar cubetas o envases para transportar huevos destinados a la comercialización. 

La bioseguridad es fundamental, como dice la frase popular: “Es mejor prevenir que lamentar”. Capacitar al personal sobre prácticas de bioseguridad e higiene y mantener un entorno seguro es esencial para el bienestar de todos los involucrados. 

Con la Bioseguridad se puede resguardar la vida de las gallinas, e incluso las vidas humanas. Además, la prevención ayuda a que no existan pérdidas económicas y se perjudique a la granja y a las gallinas.

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