El número de gallinas ponedoras en Ecuador vuelve a subir, según cifras de la ESPAC
Según las últimas cifras de la Encuesta de Superficie y Producción Agropecuaria Continua (ESPAC), el número de gallinas ponedoras en planteles avícolas del Ecuador pasó de 17.515.980 en 2023 a 16.216.024 en 2024, una caída que Terranimal atribuye al impacto de la gripe aviar en el sector, para luego subir a 19.995.575 en 2025. Este último dato representa un incremento de más de 3,7 millones de aves en un solo año, y ubica la población de ponedoras muy por encima de los niveles previos a la crisis sanitaria. Sea cual sea la causa de este nuevo aumento, el resultado es el mismo: más gallinas confinadas en el sistema productivo ecuatoriano.
Esta tendencia importa porque la inmensa mayoría de estas aves permanece en sistemas de jaulas en batería, donde cada gallina dispone de un espacio equivalente a una hoja de papel tamaño A4. En ese confinamiento, las gallinas no pueden desplegar comportamientos naturales esenciales para su bienestar: extender las alas, poner huevos en un nido, posarse en una percha o escarbar el suelo. Estudios científicos en etología aviar han documentado que la inactividad prolongada en jaulas acelera la pérdida de hueso estructural, generando osteoporosis y fracturas que llegan a afectar hasta el 30% de las aves durante su periodo de puesta (Whitehead & Fleming, 2000). Investigaciones comparativas han encontrado además que las gallinas de jaulas en batería muestran menos movimiento de sus extremidades y huesos más débiles, con húmeros de apenas el 54% de la resistencia de aves criadas en sistemas tipo percha (Knowles & Broom, 2000).
El daño no es solo físico. Javiera Calderón Amor, doctora en Ciencias Veterinarias de la Universidad Austral de Chile (UACh), comenzó a interesarse en la cognición de las aves mientras rescataba pollos en su propia casa, al notar que tenían capacidades mucho más complejas de lo que se creía. Esa observación la llevó a liderar, junto a un equipo de investigadores nacionales e internacionales, un estudio pionero que mide con un nivel de detalle inédito el estado emocional de las gallinas confinadas: “Environmental downgrading to battery cages induces depression-like states in hens” (Calderón Amor et al., 2024). La investigación se centró en las jaulas de batería, sistema en el que vive cerca del 90% de las gallinas ponedoras en Chile, una proporción similar a la de Ecuador, donde alrededor del 94% de los huevos provienen de gallinas enjauladas, y encontró que el traslado a este tipo de confinamiento puede inducir en las aves estados similares a la depresión.
El nuevo incremento registrado en 2025 refuerza la urgencia de que la industria avícola ecuatoriana acelere su transición hacia sistemas libres de jaulas, tal como ya lo han comprometido decenas de empresas a nivel regional y global. Mientras más gallinas entren al sistema sin que ese crecimiento venga acompañado de reformas en el modelo de producción, más se perpetúa un estándar de bienestar que organismos internacionales consideran inaceptable. Desde Terranimal, hacemos un llamado urgente para que el crecimiento del sector no se traduzca en más aves enjauladas, sino en una industria que priorice condiciones dignas para cada gallina.
Referencias
Compassion in World Farming. (s.f.). Brittle bones: Osteoporosis and the battery cage. https://www.ciwf.org.uk/research/species-laying-hens/brittle-bones-osteoporosis-and-the-battery-cage/
Knowles, T. G., & Broom, D. M. (2000). Inheritance of bone characteristics affecting osteoporosis in laying hens. British Poultry Science. https://www.researchgate.net/publication/12495598
Whitehead, C. C., & Fleming, R. H. (2000). Osteoporosis in cage layers. Poultry Science. https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/10901207/