El Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación de España ha establecido nuevas medidas para frenar la propagación de la influenza aviar, tras confirmarse el sacrificio de casi 2,7 millones de gallinas en una macrogranja de Valdemoro, Madrid, según el medio La Voz de Galicia. El confinamiento obligatorio de aves en más de 1.100 municipios busca contener una enfermedad altamente contagiosa que se propaga con rapidez en sistemas industriales intensivos.
Estos brotes no son hechos aislados. El hacinamiento, la falta de ventilación y el estrés constante en las granjas industriales crean el entorno perfecto para que los virus se desarrollen y se diseminen con velocidad. En un mismo espacio, miles de aves comparten el aire, el agua y los residuos, lo que convierte cualquier foco en una amenaza sanitaria masiva.
Aunque durante años se ha minimizado su impacto en humanos, hoy la influenza aviar sí representa un riesgo para la salud pública. Su rápida mutación y transmisión en entornos industriales podría facilitar su salto entre especies, afectando a trabajadores y comunidades cercanas.
Desde Terranimal insistimos en que el bienestar animal es también una cuestión de salud humana. Un sistema sin jaulas, con espacio, aire libre y regulación estricta, no solo protege a los animales: también protege a las personas y al medio ambiente.